Petrolíferas salen de escena en el Ártico, tras haber invertido millones de Euros

Petrolíferas salen de escena en el Ártico, tras haber invertido millones de Euros

11/05/2016 fuente “DN”

Después de una inversión global de cerca de 2,2 mil millones de Euros en arriesgados trabajos de prospección de petróleo en el océano Ártico, las compañías petrolíferas que habían comprado licencias a los Estados Unidos para hacer esas perforaciones están ahora desistiendo, una tras otra, de la exploración de petróleo en esa región. Los costes elevados de las operaciones, combinados con el actual precio bajo del petróleo, son os factores determinantes de este desenlace. La salida de escena de las petrolíferas del Ártico sucedió en las últimas semanas, antes del final del mes de abril.

Para la organización internacional de defensa de los océanos Oceana, que se opuso a eses proyectos desde el primer momento y que movilizó la opinión pública mundial contra ellos, alertando para los elevados riesgos ambientales, esta es una buena noticia. “Si todo va bien como se espera, el día de hoy [ayer] marca el fin de las peligrosas intenciones, del punto de vista ambiental y económico, de perforar el océano Ártico», afirmó el dirigente de Oceana, Michael LeVine, citado por las agencias noticiosas internacionales.

Una de las empresas que ahora desisten es la anglo-holandesa Shell, que después de haber recibido luz verde del gobierno federal de los Estados Unidos, hizo prospecciones el año pasado en el mar de Chukchi, a 110 quilómetros de la costa de Alaska. Los resultados de la pesquisa parecen haber sido una desilusión y la compañía acabó por formalizar su renuncia a la exploración petrolífera en aquella área antes del 1 de mayo, a tiempo de evitar el pago a los Estados Unidos para continuar a usar la licencia de exploración. Según afirmó él porta-voz de la empresa, Curtis Smith, esta acción «es consistente con nuestra decisión anterior de no explorar en offshore en Alaska en un futuro previsible».

Pero Shell no es la única a salir en estas circunstancias. Por los mismos motivos – un elevado coste de la inversión para beneficios insuficientes debido a la baja del precio do petróleo y el vencimiento de los alquileres de los lotes offshore -, las otras empresas petrolíferas involucradas en esta carrera también abandonaron los respectivos proyectos de prospección y exploración petrolífera. Según la información avanzada por Oceana, que tuvo acceso a ella al amparo de la ley de libertad de información – la “Freedom of Information Act” – vigente en los Estados Unidos, las otras renunciantes son ConocoPhillips, Statoil y Iona Energy.

Ya en Enero de este año Oceana había entregado al gobierno de los Estados Unidos un pedido formal escrito para que reconsiderara la atribución de nuevas licencias de exploración de recursos energéticos a lo largo de la costa de Alaska. Entre los argumentos avanzados para la necesidad de frenar las nuevas licencias, Oceana refrió los riesgos ambientales y la posibilidad de un accidente, recordando la catástrofe causada por el derrame de Deepwater Horizon, en el Golfo de México, en 2010.

En las condiciones meteorológicas adversas y de temperaturas extremas como son las del Ártico, los riesgos de accidente son ahí todavía mayores, justifican los ambientalistas. El sueño petrolífero del Ártico parece estar así cerca de un desenlace positivo a favor del planeta.